2/8/11

Entregarán control de las Cordes a funcionarios ligados al SNTE en Puebla

FERMÍN ALEJANDRO GARCÍA
El próximo mes, a la par de que inicie el ciclo escolar, se tiene previsto renovar a los titulares de las 19 Coordinaciones Regionales de Desarrollo Educativo (Cordes) que hay en el estado. Lo peculiar de este cambio es que por primera vez esos cargos posiblemente recaerán en personajes que serán propuestos directamente por el SNTE, lo cual llevaría a que el sindicato pueda convertirse en juez y parte en el proceso de control de la actividad docente. Además, eso permitiría a que las Cordes acaben convirtiéndose en centros de operación electoral del SNTE a favor del Panal, tal como las manejó el ex secretario de Educación, Darío Carmona García, quien utilizó varias de esas instancias para hacer trabajo político para el PRI. Las Cordes nacieron en Puebla durante el sexenio de Manuel Bartlett Díaz como parte de un proyecto fallido que el político priista había intentado impulsar a nivel nacional, cuando fue secretario de la SEP federal, y que tenía el propósito de reducir el poder regional del SNTE estableciendo centros de atención y control de la Secretaría de Educación Pública. En el sexenio pasado, Darío Carmona intentó ampliar el número de Cordes para que pasaran de 19 a 26; es decir, que hubiera una en cada distrito electoral local. En aquella ocasión las secciones 23 y 51 del SNTE frenaron ese proyecto, bajo el argumento de que se estaban poniendo los recursos de la SEP al servicio del PRI. Desde la época de Bartlett y hasta el gobierno de Mario Marín, las Cordes han sido controladas por funcionarios nombrados directamente por el secretario de Educación en turno, y son funcionarios ajenos a la cúpula del SNTE. Eso permitió cierto equilibrio entre el sindicato y el gobierno del estado en el control de la actividad docente de las escuelas oficiales de la entidad.  Ahora, de cumplirse la versión de que el SNTE va a controlar la propuesta de nuevos encargados de las Cordes, el titular de la SEP, Luis Maldonado Venegas, estaría permitiendo que el sindicato se apropie de esa estructura oficial a favor de sus intereses políticos y gremiales.  Y se dice que el interés de abarcar el control de la Cordes no es un asunto de las secciones locales del sindicato, sino sería una petición de la cúpula nacional del SNTE. Ello se sustenta en lo siguiente: El director de Cordes en la SEP es Mario Cañedo, un funcionario que es parte del equipo político de Luis Maldonado y que antes de llegar a ese puesto era alguien ajeno al estado de Puebla, razón por la cual no acaba de conocer los problemas, a los grupos políticos y las carencias educativas de la entidad. Por esas razones, Mario Cañedo se apoya en una asesora llamada Socorro Madrid, quien es una profesora jubilada que llegó a esa posición por sugerencia de la cúpula del SNTE. Algunos profesores dicen que Socorro Madrid accedió a un puesto en la Secretaría de Educación Pública por ser una propuesta de Mónica Arriola, quien es la nueva secretaria general del Panal e hija de la profesora Elba Esther Gordillo Morales, la presidente del SNTE. Y en realidad quien está operando los cambios en las Cordes no es Mario Cañedo, sino Socorro Madrid, quien defiende los intereses del SNTE, con la anuencia de la alta burocracia de la SEP. La actuación de Cañedo y su asesora ya ha dejado mucho que desear. En febrero de este año, cuando se dio el cambio de gobierno, se dispuso que varios titulares de las Cordes dejaran los cargos y se reincorporaran a sus plazas de profesores. En su lugar, se nombró a funcionarios interinos, todos ellos provenientes de áreas administrativas y que desconocen las actividades docentes. Ello derivó en que las quejas contra los encargados de las Cordes se incrementaran, ya que privan los malos tratos. Ahora, previo a la renovación total de las Cordes, que iniciará durante el mes de agosto, se ha empezado a dar la orden a los funcionarios intermediarios de que dejen esos puestos y se regresen las plazas de maestros. Se ignora cuál será el perfil de los nuevos encargados de las Cordes, pero queda claro que si el SNTE mete la mano no habrá un criterio de orden académico para poder seleccionar a los nuevos funcionarios. Esa situación pone en duda, una vez más, el discurso oficial de que la prioridad de la actual administración es la calidad de la educación. Y si se cumple lo que aquí se ha narrado a lo largo de la columna estaremos ante otro intento de Maldonado de regalarle más poder al SNTE. Tal como ocurrió en el Colegio de Bachilleres, en donde se generó un conflicto sindical para acabar entregando el control de la institución al SNTE y funcionarios que militan en el Partido Acción Nacional, el partido de la derecha que odia la educación pública.
¿Hasta dónde vamos a llegar?
En agosto se harán los cambios en siete Cordes y en los meses siguientes en las otras 12.

No hay comentarios: