Las obras dicen lo que me enseñaron mis amigos
Una de mis primeras pinturas la hice en 1998, mi amigo y gran maestro José Rómulo David Ríos Cruz cuando era Supervisor de Zona nos invitó a un taller relámpago de seis horas. Llevamos pinceles, pintura vinílica, triplay, unas corcholatas y unos platos; hicimos nuestras revolturas como él nos decía, aunque el verde a veces se tornaba casi negro, pero quedaron las grandes obras. El tiempo pasó demasiado rápido entre risas y bromas ese día del cursillo; unos querían pintar ríos y resultaban caminos; otros hacían árboles y parecían piedras montadas unas sobre otras o finalmente las imágenes que deseábamos plasmar perdían su forma. Nosotros queríamos que las pinturas tomaran un parecido al retrato o a la fotografía, pero nuestro gran maestro nos decía que no nos preocupáramos cómo iba quedando el cuadro, que con el tiempo si seguíamos pintando se tendría que mejorar nuestro estilo. Pasaron unos cuatros años y decidí comprar mis materiales:...